La recompensa
- DTF

- 19 jul 2021
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La Dómina Ginárquica jamás permitirá que un esclavo levante la vista ante Su presencia. Sin embargo, en algunas ocasiones en las cuales decida castigar a alguno de ellos para Su propio placer, al término del suplicio le ordenará observarla desde alguna posición de humillación extrema, venerándola como a su única Diosa por unos segundos. Ella se verá siempre soberbia, calma y segura de si misma como nadie. Esos segundos de compasión recompensarán el dolor del esclavo que sentirá la felicidad más intensa adorando la belleza y el poder de su Dueña.




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